Recomendaciones clave para un cierre fiscal exitoso
En la recta final del año, es importante que las empresas en México, especialmente aquellas que cuenten con el programa IMMEX, procuren un cierre fiscal oportuno y planificado.
El objetivo es evitar complicaciones que dificulten la presentación de la declaración anual y cumplir con las obligaciones fiscales de manera adecuada.
En este blog abordaremos diferentes recomendaciones que los contribuyentes pueden seguir para eficientar este proceso.
Revisión previa e inicio con tiempo
Rafael Rubí, socio director de Grant Thornton Tijuana, subrayó la importancia de anticipar los ajustes necesarios y revisar las partidas clave que impactan los resultados fiscales y contables, lo que ayuda a evitar complicaciones al momento de presentar la declaración anual.
Rubí señaló que, idealmente, el proceso debería iniciarse desde septiembre para que las empresas puedan prever y ajustar temas como el flujo del impuesto anual y las provisiones. Específicamente, recomendó realizar un cálculo estimado del impuesto Safe Harbor, en el caso de maquiladoras, y ajustar ingresos antes del cierre contable de diciembre.
Esto, indicó, reduce el impacto de ajustes significativos en marzo, cuando se preparan las cifras definitivas.
Además, destacó la importancia de revisar operaciones internacionales y transacciones con partes relacionadas, especialmente aquellas no incluidas en los estudios de precios de transferencia. Estas operaciones deben considerarse para evitar observaciones fiscales.
También, es crucial que las empresas con operaciones internacionales revisen y mantengan actualizada la documentación fiscal de precios de transferencia, especialmente en aquellas transacciones adicionales a las actividades de maquila.
“Estas operaciones, como servicios intercompañía, financiamientos intragrupo o acuerdos de distribución, también están sujetas a requisitos específicos por parte de las autoridades fiscales. Una documentación adecuada no solo garantiza el cumplimiento con las disposiciones legales, sino que también minimiza riesgos ante auditorías, evita ajustes fiscales y promueve la transparencia en las relaciones entre partes relacionadas”, detalló.
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Revisión de cuentas
En el ámbito de provisiones, el especialista enfatizó la importancia de depurar cuentas relacionadas con sueldos y salarios, asegurándose de que únicamente reflejen deudas reales como aguinaldos, vacaciones y primas vacacionales.
Estas provisiones, cuando están infladas, pueden afectar los resultados del ejercicio debido a criterios conservadores que involucran ajustes inflacionarios.
Otro punto crítico es la identificación y pago oportuno de obligaciones a personas físicas y sociedades civiles. Estas deducciones solo son válidas si se realizan dentro del ejercicio fiscal, por lo que sugirió a las empresas liquidar las deudas pendientes antes de finalizar el año.
En cuanto a las cuentas por pagar con intercompañías, Rubí advirtió sobre el riesgo de manejar registros inflados que pueden generar discrepancias fiscales.
Instó a realizar revisiones y ajustes que reflejen correctamente los créditos y deudas reales, contribuyendo a una contabilidad más precisa y al cumplimiento normativo.
Conciliación de CFDI
Asimismo, destacó la importancia de la conciliación de CFDI de ingresos, sueldos y proveedores, especialmente con el visor del SAT.
Este proceso es esencial para evitar discrepancias entre la información precargada por la autoridad fiscal y los registros internos de las empresas.
La falta de conciliación, advirtió, puede derivar en errores que retrasen la presentación de la declaración anual o incluso en revisiones por parte del SAT.
Usar tecnología y la capacitación, puntos claves
Rubí hizo hincapié en el uso adecuado de herramientas tecnológicas para agilizar estos procesos.
Aunque muchas empresas han comenzado a implementarlas, en ocasiones no son utilizadas por personal capacitado, lo que genera errores y riesgos adicionales.
En ese sentido, subrayó que estas herramientas, combinadas con conocimientos técnicos adecuados, pueden eliminar riesgos fiscales casi por completo.
Rubí concluyó mencionando que un cierre fiscal adecuado no solo permite cumplir con las obligaciones regulatorias, sino también planificar el ejercicio siguiente con bases sólidas.
Esto implica iniciar enero con una armonía entre las obligaciones fiscales y contables para evitar discrepancias que puedan derivar en sanciones, pérdidas de beneficios fiscales o, en el peor de los casos, la cancelación de certificaciones clave como la Certificación IVA e IEPS.